Lectio divina
Sábado 22 de marzo 2025
Sábado II Semana de Cuaresma
Josue Alvarez desde Mexico ✍🏻🇲🇽
Invocación al Espíritu Santo
Ven espíritu santo, llena nuestro corazones y mentes para poder entender el evangelio y llevarlo en práctica en nuestra vida siempre.
San Lucas 15, 1-3, 11-32
1 En una ocasión, muchos recaudadores de impuestos y pecadores acudieron a Jesús para escucharlo. 2 Los fariseos y maestros de la Ley murmuraban contra Jesús, diciendo: “Este hombre recibe pecadores y come con ellos”.
3 Entonces Jesús contó esta parábola:
11 Y Jesús dijo también:
“Un hombre tenía dos hijos. 12 Un día, el más joven le dijo a su padre: ‘Padre, quiero que me des mi parte de la herencia que me corresponde ahora’. Y el padre dividió los bienes entre los dos. 13 Unos días más tarde, el hijo menor reunió todo lo que le pertenecía y se fue a un país que estaba muy lejos. Allí vivió una vida llena de pecado y malgastó todo lo que tenía.
14 Cuando él hubo malgastado todo, vino una gran hambruna en esa región, y él comenzó a pasar necesidad. 15 Luego fue y buscó trabajo con uno de los habitantes de esa tierra y este último lo envió a su campo para cuidar a los cerdos. 16 Allí, pasaba hambre y quería comer lo que comían los cerdos, pero nadie le daba nada. 17 Reflexionando, se dijo: ‘¡Cuántos de los trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, y yo estoy aquí pasando hambre! 18 Me levantaré, iré a mi padre y le diré: ‘Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti 19 y ya no merezco ser llamado tu hijo. Acéptame como uno de tus trabajadores’. 20 Se levantó y fue a su padre. Cuando aún estaba lejos de casa, su padre lo vio, y sintiendo compasión, corrió y se echó sobre su cuello, y lo besó. 21 El hijo le dijo: ‘¡Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti y ya no merezco ser llamado tu hijo!’
22 Pero el padre dijo a sus empleados: ‘Saquen de inmediato la mejor ropa y vístanlo. Pónganle un anillo en el dedo y sandalias en sus pies. 23 También traigan el ternero gordo y mátenlo. Comencemos a comer y alegrémonos 24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; estaba perdido y ha sido encontrado’. Y comenzaron a festejar.
25 Mientras tanto, el hijo mayor estaba en el campo. Cuando regresó y se acercó a la casa, escuchó la música y el ruido del baile. 26 Luego llamó a un empleado y le preguntó que estaba pasando.
27 El empleado le dijo: ‘Tu hermano ha venido y tu padre ha mandado a matar el ternero gordo por haberlo recibido sano y salvo’.
28 El hijo mayor se enojó y se negó a entrar. Entonces el padre salió y le rogó que entrara. 29 Pero él respondió a su padre diciendo: ‘He estado trabajando para ti durante tantos años y nunca he desobedecido una orden tuya. Aun así, nunca me has dado ni un cabrito para tener una fiesta con mis amigos. 30 Pero este hijo tuyo, que ha malgastado tus bienes con prostitutas, regresó y has matado para él el ternero gordo’.
31 Entonces su padre le dijo: ‘Hijo, siempre estás conmigo, y todo lo que es mío es tuyo. 32 Pero era necesario hacer esta fiesta y alegrarnos porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelo a vivir; estaba perdido y ha sido encontrado’”.
Lectura
Que dice el texto?
Me levantaré, iré a mi padre y le diré: ‘Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti 19 y ya no merezco ser llamado tu hijo. Acéptame como uno de tus trabajadores’. 20 Se levantó y fue a su padre. Cuando aún estaba lejos de casa, su padre lo vio, y sintiendo compasión, corrió y se echó sobre su cuello, y lo besó. 21 El hijo le dijo: ‘¡Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti y ya no merezco ser llamado tu hijo!
Meditación
Que nos dice Dios en el texto?
En esta parte del texto podemos observar 2 acciones importantes:
– [ ] La del hijo pródigo , que acepta la situación en la que se encuentra pero a pesar de eso, toma la decisión de levantarse e ir con su padre para pedirle perdón
– [ ] La del padre , que viéndolo de lejos corrió al encuentro para abrazarlo y besarlo.
Si sientes que te has apartado de Dios, acepta tu situación y toma la decisión de querer cambiar, que tenemos un Dios que está esperándonos para tener ese encuentro especial.
Oración
Que le decimos al Señor?
Te invito a que escuches este canto de Estoy a la puerta y llamo de JESED y hables con Dios..
Si me abres entraré
Y yo cenaré contigo
Sino me abres seguiré
Afuera como un mendigo
Llamando, llamando
Llamando, llamando
Contemplación
Como interiorizo la palabra de Dios?
Nunca es tarde para seguir al Señor que nos espera con los brazos abiertos.
Acción
A qué me comprometo con Dios?
A reconciliarme con Dios a través de la confesión y vivir un nuevo encuentro con Dios.